domingo, 15 de noviembre de 2009

El camino de vuelta.

Metà di novembre: Reencuentros.


De nuevo en Madrid, que diría pongamos que Sabina.
Como pulgarcito repiso mis pasos y todo es distinto a pesar de no haber cambiado.
La sorpresa fue muy bien, y el reencuentro con Ítaca, patria y penélopes varios, amorosamente épico.
El reencuentro me reembolsa migas de pan, abrazos, jamón serrano y soportes electrónicos. Así prometo no desertar desde hoy hasta el final. El aroma romano reabre su escaparate desde aquí, donde, como siempre, recomienza todo.

Casa, que os voy as decir.
Siempre hay un tren que desemboca en Madrid.

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